Melvin, uno de los altos magos de la
orden de los Magos del Sur, descubre en secreto una forma de ponerse
en comunicación con los dioses de la muerte y la vida. A través de
esa toma de contacto, comienza a aprender las artes de la
nigromancia.
Melvin es descubierto por otro Magister
de la orden, y es expulsado de la orden de los magos.
Revisando en secreto los manuscritos de
Mentor, Zargon descubre una carta enviada por la orden, en la que le
explican lo sucedido.
Debido a sus prisas y ansias por
aprender más rápido y atraído por una posible fuente de poder
inmensa, huye con ciertos libros y pergaminos de la biblioteca arcana
del Reino, traicionando a su mentor, conocido como el mago Mentor,
debido a su cargo en la orden de los Magos del Sur.
Zargon descubre el paradero de
Melvin. Resulta que ha ocupado las antiguas cámaras reales de Barak
Tor. Zargon viaja hasta allí, le ruega que lo acepte como discípulo,
y se pone a sus órdenes.
Durante varios años, Zargon estudia y
aprende de su nuevo tutor las artes de la nigromancia.
Durante una temporada, Zargon se aleja
de Barak Tor, y como una sombra, se dedica profanar los cementerios
de El Reino, poniendo en práctica sus nuevos conocimientos,
levantando a una hueste de esqueletos, para demostrar sus habilidades
a su tutor y ponerla a su servicio. Cuando Zargon llega a Barak Tor
con sus hueste de esqueletos, Melvin no se lo toma a bien, lo reniega
y lo trata de tonto imprudente, pues podrían haberlo descubierto.
Así que Zargon se deshace de los esqueletos, enterrándolos en un
gran foso común, a las afueras de la ciudad en ruinas.
Mentor se reencuentra con Zargon en una
de sus muchas idas y venidas a través de las tierras de El Reino, y
trata de hacerlo entrar en razón. Zargon se burla de él, y ataca a
Mentor con un hechizo. Entonces Mentor se da cuenta del peligro que
supondría dejarlo marchar. Así que comienza a perseguirlo,
iniciándose así un extraño duelo mágico de persecución y huída,
que dura varios días. A través de bosques y valles, Zargon se
dirige hacia el refugio de su señor, lanzando hechizos ofensivos a
Mentor en ocasiones, y en otras tratando de despistarlo gracias a su
magia. A pocas millas de Barak Tor, el tutor de Zargon aparece de
repente interponiéndose entre ambos. Ocultando su rostro de la
mirada del mago, desata un terrible y oscuro poder, al que Mentor
debe igualar para poder defenderse. Ante tal despliegue de energía
destructiva, Zargon teme por su vida y huye del lugar, y Mentor,
viéndose en un grave apuro, decide batirse en retirada. Mentor
entenderá poco después quién era el tipo que ocultaba su rostro
bajo una enorme capucha.
Cuando las cosas parecen estar más
tranquilas, Zargon vuelve a Barak Tor y se reúne de nuevo con su
maestro, a quien ruega por su perdón. Su tutor acepta sus disculpas,
y le ordena que a partir de ese momento, siempre que se dirija a él,
lo hará por el nombre de "Señor Brujo".
Inspirado por la hueste de esqueletos
que Zargon le trajo años atrás, el Señor Brujo organiza un viaje
hacia el sur junto a su pupilo, cruzando las tierras del este de El
Reino, atravesando el paso del Fuego Negro, para llegar a
los antiguos campos de batalla de las tierras fronterizas, donde,
durante varias semanas se dedicarán a alzar un ejército entero de
no-muertos.
El Señor Brujo ordena a Zargon dirigir
su armada hacia la ciudad de Kalos para tomarla por la fuerza.
La ciudad de Kalos cae, y sus
habitantes son prácticamente aniquilados.
Una vez que Zargon destruye y toma
Kalos, se la entrega a su señor para que la gobierne, quien
construye una fortaleza subterránea bajo las ruinas de la ciudad.
El Rey Brujo es consciente que está
rodeado de enemigos, y que pronto o tarde vendrán a buscarlo. Así
que desarrolla sus artes nigrománticas, para que, en caso de que lo
mataran, su espíritu pueda permanecer en este mundo, para
reencarnarse de nuevo convertido en un Liche.
El Reino Humano, y el Reino Élfico se
alían para derrotar al nuevo Rey de Kalos, el Señor Brujo. Invaden
la fortaleza subterránea y se enfrentan a los restos de su armada,
con la ayuda de la orden de los Magos del Sur, acorralan al Señor
Brujo, y acaban con él. Sin embargo no hay rastro de Zargon.
Aproximadamente doce años después,
Mentor descubre que el Señor Brujo no fue eliminado, y que su
espíritu se ha reencarnado en el cuerpo momificado de un antiguo rey
de Barak Tor.
El Filo del Espíritu es forjado por
los mejores herreros enanos en las Montañas del Fin del Mundo, con
el único propósito de destruir el espíritu del Rey Brujo.
Mentor viaja hasta Barak Tor junto a un
grupo de héroes capitaneados por Rogar, uno de los mejores campeones
de El Reino. Armados con el Filo del Espíritu, y portando el
estandarte La Estrella de Occidente, consiguen herir el espíritu del
Señor Brujo, dejándolo temporalmente fuera de juego. Aprovechan
entonces para encerrar su espíritu en la tumba del antiguo rey de
Barak Tor, junto a su cadáver, en la que Mentor talla runas mágicas,
para mantener al espíritu encerrado.